La gastronomía es uno de los grandes atractivos turísticos de Alicante. Cada año, miles de visitantes no solo llegan atraídos por las playas y el clima mediterráneo, sino también por la posibilidad de descubrir productos tradicionales que forman parte de la identidad cultural de la provincia.
Muchos viajeros aprovechan su estancia para degustar especialidades locales y llevarse a casa algunos de los sabores más representativos de Alicante. Desde el famoso turrón hasta vinos, embutidos, aceites o productos del mar, la provincia cuenta con una enorme riqueza gastronómica reconocida dentro y fuera de España.
El turrón de Jijona y Alicante, el gran embajador gastronómico
Hablar de productos alicantinos es hablar inevitablemente del turrón.
El Turrón de Jijona y el Turrón de Alicante cuentan con Indicación Geográfica Protegida y forman parte de los productos más conocidos internacionalmente de la provincia. Elaborados principalmente con almendras y miel, siguen siendo uno de los recuerdos gastronómicos más buscados por los visitantes.
La uva embolsada del Vinalopó
La Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó es única en el mundo y cuenta con denominación de origen propia.
Su característico proceso de embolsado protege cada racimo durante su crecimiento y permite obtener un producto de gran calidad reconocido en numerosos mercados nacionales e internacionales.
Los vinos de Alicante y el histórico Fondillón
La tradición vinícola alicantina se remonta a varios siglos atrás.
La Denominación de Origen Protegida Alicante ampara numerosos vinos elaborados en diferentes comarcas de la provincia. Entre ellos destaca el Fondillón, considerado uno de los vinos históricos más singulares de Europa y uno de los grandes símbolos enológicos de Alicante.
El chocolate de Villajoyosa
Villajoyosa mantiene una larga tradición chocolatera que continúa atrayendo a miles de visitantes.
Sus fábricas y museos permiten conocer la historia de una industria que ha contribuido a la proyección internacional del municipio y que sigue siendo uno de los productos más demandados por quienes visitan la Costa Blanca.
Salazones, una tradición ligada al Mediterráneo
La costa alicantina conserva una importante cultura gastronómica vinculada al mar.
Mojamas, huevas y otros salazones forman parte de la oferta gastronómica más tradicional y siguen ocupando un lugar destacado en mercados y establecimientos especializados.
Aceites y productos de montaña
El interior de Alicante también aporta productos de gran calidad.
Los aceites de oliva virgen extra elaborados en diferentes comarcas de montaña continúan ganando reconocimiento gracias a su sabor y a los métodos tradicionales de producción.
Nísperos, cerezas y productos con denominación de origen
La provincia cuenta además con otros productos muy valorados como los nísperos de Callosa d’en Sarrià, las cerezas de la montaña de Alicante y diferentes bebidas espirituosas tradicionales vinculadas a la Sierra de Mariola.
Alicante, un destino gastronómico en auge
La elección de Alicante como Capital Española de la Gastronomía ha contribuido a reforzar la visibilidad de muchos de estos productos. La combinación de tradición, calidad y diversidad gastronómica sigue siendo uno de los principales reclamos para visitantes nacionales e internacionales.
Más allá de los arroces y de la cocina mediterránea, estos productos representan una parte fundamental de la identidad alicantina y continúan conquistando a quienes visitan la provincia cada año.









