El verano ya ha comenzado en la provincia de Alicante y miles de personas buscan cada fin de semana una playa donde disfrutar del mar sin sufrir las aglomeraciones habituales de los destinos más conocidos. Mientras arenales como San Juan, Levante de Benidorm o La Mata concentran gran parte de los visitantes, existen otros enclaves con Bandera Azul que ofrecen calidad, servicios y un entorno mucho más tranquilo.
La provincia de Alicante vuelve a liderar España en reconocimientos de calidad para playas gracias al elevado número de distintivos Bandera Azul obtenidos en 2026. Estos galardones certifican aspectos como la calidad del agua, la seguridad, los servicios disponibles y la gestión ambiental del entorno.
Alicante mantiene su liderazgo en playas de calidad
La Costa Blanca continúa siendo uno de los destinos turísticos más importantes del Mediterráneo. Alicante vuelve a situarse entre las provincias con más playas distinguidas por su calidad ambiental, consolidando su posición como referencia para turistas nacionales e internacionales.
Sin embargo, no todas las playas premiadas reciben el mismo volumen de visitantes. Algunas permanecen relativamente desconocidas para gran parte del público, especialmente fuera de temporada alta, lo que las convierte en alternativas muy atractivas para quienes buscan tranquilidad.
Cala Lanuza, la sorpresa de El Campello
Entre las incorporaciones más destacadas de este año figura la cala Lanuza, situada en el término municipal de El Campello.
Esta pequeña cala destaca por su ambiente familiar, aguas limpias y un entorno menos urbanizado que otras zonas del litoral alicantino. Su reciente reconocimiento la ha colocado en el mapa turístico de la provincia, aunque todavía mantiene un carácter relativamente tranquilo frente a otros destinos más masificados.
Durante los meses de junio y principios de julio suele registrar una ocupación moderada, especialmente entre residentes que conocen la zona desde hace años.
Cala de l’Advocat, una joya de Benissa
Otra de las playas que ha ganado protagonismo es la cala de l’Advocat, ubicada en Benissa.
Se trata de una cala de reducidas dimensiones rodeada por un entorno natural muy cuidado. Su principal atractivo es la combinación de aguas cristalinas, paisajes rocosos y una sensación de aislamiento que resulta difícil encontrar en otras zonas del litoral mediterráneo.
Su reconocimiento como Bandera Azul supone un impulso para el turismo sostenible y para los visitantes que buscan experiencias más auténticas alejadas de las playas urbanas.
Puerto Blanco y Racó, dos opciones diferentes en Calp
El municipio de Calp también ha reforzado su oferta con nuevos distintivos para las playas de Puerto Blanco y Racó.
Puerto Blanco destaca por su entorno próximo al puerto deportivo y por ofrecer una experiencia más relajada que la popular playa de La Fossa.
Por su parte, Racó combina servicios turísticos, accesibilidad y una ubicación privilegiada junto al Parque Natural del Peñón de Ifach, uno de los símbolos más reconocibles de la Costa Blanca.
Cómo evitar las horas de máxima ocupación
Los expertos en turismo recomiendan acudir a las playas durante las primeras horas de la mañana o a partir de las seis de la tarde para evitar las franjas de mayor afluencia.
Además, los días laborables continúan siendo la mejor opción para quienes desean disfrutar del litoral con mayor tranquilidad, especialmente en los meses de julio y agosto, cuando la ocupación turística alcanza sus niveles más elevados.
Un verano marcado por la búsqueda de experiencias más tranquilas
La tendencia de los últimos años muestra un creciente interés por playas menos concurridas, espacios naturales protegidos y destinos alejados de las grandes concentraciones turísticas.
Este cambio en las preferencias de los visitantes está impulsando el interés por pequeñas calas y playas que hasta hace poco pasaban desapercibidas para buena parte del público.
Con la temporada alta ya en marcha, estas playas con Bandera Azul representan una alternativa para quienes buscan combinar calidad, seguridad y tranquilidad sin renunciar a disfrutar de algunos de los mejores rincones del litoral alicantino.








