Los taxistas de Alicante han decidido desconvocar el paro previsto para el lunes 1 de junio tras consultar la situación con sus asociados. El sector asegura que la suspensión no supone el final de las protestas, sino un cambio de estrategia ante el decreto de movilidad impulsado por la Generalitat Valenciana para regular la convivencia entre taxis y VTC.
El colectivo del taxi en Alicante ha optado por frenar temporalmente la movilización prevista para este lunes, pero mantiene abiertas sus reivindicaciones. La decisión llega en un momento de tensión por el nuevo marco autonómico que afecta al servicio del taxi y a los vehículos de transporte con conductor, especialmente por la posibilidad de que las VTC puedan realizar servicios urbanos durante un periodo transitorio y por la eliminación del tiempo mínimo de espera.
El taxi de Alicante desconvoca el paro, pero no abandona las protestas
La suspensión del paro se ha decidido después de consultar con los asociados y analizar el escenario abierto por el decreto de movilidad de la Generalitat Valenciana. Desde el sector insisten en que la medida no significa una renuncia a nuevas acciones, sino una pausa para reorganizar la estrategia de protesta y trasladar ahora parte de la presión a los ayuntamientos.
Los taxistas defienden que el servicio del taxi debe conservar sus características de servicio público regulado. Entre sus principales reivindicaciones figuran el mantenimiento de tarifas reguladas, un mayor control sobre los vehículos, la exigencia de carnés de capacitación profesional renovables y garantías adicionales para los conductores.
Uno de los representantes del sector ha defendido que estas condiciones son esenciales para proteger al ciudadano: “Lo que pedimos es que esa esencialidad y esas características de protección del ciudadano, tarifas reguladas, vehículos controlados, carnés de capacitación profesional renovables, con certificados de penales, se hagan valer”.
El nuevo decreto de movilidad centra el conflicto entre taxis y VTC
El origen de las protestas está en el decreto de movilidad impulsado por la Generalitat Valenciana, que pretende ordenar la competencia entre taxis y VTC en la Comunitat Valenciana. Según el contenido conocido por el sector, la nueva regulación permitiría a los vehículos con conductor realizar servicios urbanos durante un periodo de dos años y eliminaría el tiempo mínimo de espera para contratar este tipo de servicios.
Estas medidas han generado preocupación entre los taxistas, que consideran que pueden alterar el equilibrio económico y social del sector. El colectivo sostiene que el taxi asume obligaciones que no siempre afectan del mismo modo a otros operadores de movilidad, como tarifas oficiales, control administrativo, requisitos profesionales y limitaciones territoriales.
La reivindicación del sector no se limita a Alicante capital. Los taxistas quieren que los ayuntamientos adopten normativas locales más estrictas para limitar el impacto de las VTC y garantizar una competencia equilibrada dentro de cada término municipal y área de prestación.
Elche suma su propia problemática: aeropuerto, seguros y dispersión territorial
La situación también afecta al taxi de Elche, que añade a este conflicto autonómico varios problemas propios. El crecimiento de la movilidad vinculada al aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández, el aumento de la actividad en zonas comerciales y la extensión del término municipal complican la rentabilidad diaria de muchos profesionales.
Desde el sector ilicitano se señala que Elche cuenta con un término municipal amplio, lo que condiciona los desplazamientos y reduce la eficiencia de algunas carreras dentro de la localidad. A esta situación se suma el incremento del precio de los seguros, la competencia de otros operadores y la necesidad de una regulación más clara.
“Si a esto le añades temas seguros, tema regulación y tema de competencia desleal, ahí tienes un caldo de cultivo en el cual no levantamos cabeza por ningún lado”, ha señalado uno de los representantes del taxi de Elche.
Los ayuntamientos, nuevo foco de presión del sector
Tras desconvocar el paro, los taxistas quieren centrar ahora parte de la presión institucional en los ayuntamientos. El sector considera que las administraciones locales tienen margen para aprobar normas que ayuden a ordenar la actividad urbana, reforzar los controles y proteger el equilibrio del servicio público del taxi.
La estrategia pasa por reclamar normativas municipales más estrictas y una mayor implicación de los consistorios en la regulación de la movilidad urbana. Los taxistas advierten de que seguirán activos durante las próximas semanas y no descartan nuevas protestas si no se producen avances.
La suspensión del paro previsto para el lunes reduce el impacto inmediato sobre los usuarios, pero no cierra el conflicto. El debate sobre la convivencia entre taxis y VTC continúa abierto en Alicante, Elche y el conjunto de la Comunitat Valenciana, con el decreto autonómico como principal punto de tensión.
Información útil para los usuarios
La desconvocatoria del paro evita, por ahora, incidencias directas en el servicio de taxi previstas para este lunes en Alicante. No obstante, el sector mantiene su calendario de presión y recomienda estar atento a posibles nuevas movilizaciones en las próximas semanas.
Los usuarios habituales del taxi en Alicante, Elche y el entorno del aeropuerto Alicante-Elche deberán seguir las comunicaciones oficiales del sector y de los ayuntamientos en caso de que se convoquen nuevas protestas, marchas lentas o concentraciones que puedan afectar a la movilidad.
Qué puede pasar ahora
El siguiente paso dependerá de la evolución del decreto de movilidad, de la respuesta de la Generalitat Valenciana y de la implicación de los ayuntamientos. El sector del taxi insiste en que no renuncia a nuevas movilizaciones y que seguirá defendiendo un modelo regulado con tarifas controladas, vehículos supervisados y requisitos profesionales para los conductores.









