Controla tus microexpresiones y podrás conseguir un mayor desarrollo personal y profesional

  • Al descubierto las claves de las expresiones faciales que delatan nuestra personalidad y que son incontrolables, si no se trabaja una estrategia eficaz

  • El docente en expresión y lenguaje, Julio García Gómez, desarrolla un plan para que estas sensaciones involuntarias pasen a manejarse con destreza

  • Estrategia para el cambio a través de la expresión

  • Aprovecha el verano par dedicar un tiempo a la práctica y llegarás a septiembre con un buen camino recorrido

  • El arte de saber contar cosas que no están escritas obedece al manejo de la palabra y el gesto con naturalidad

  • 5 pasos básicos para dominar la situación emocional a través de las microexpresiones

Las microexpresiones son movimientos faciales muy breves, involuntarios y automáticos que pueden durar desde una fracción de segundo a un segundo. Estos actos de nuestra expresión reflejan las emociones reales y ocultas de una persona en cualquier situación en la que se encuentre, especialmente en aquellas que son más complicadas y se intenta disimular lo que siente.

El docente de comunicación de la Fundación Casaverde, considera “que es posible ejercer cierto control sobre las expresiones más leves si se trabaja adecuadamente el gesto a modo de estrategia en el ámbito profesional y personal. “Es posible entrenarnos en las manifestaciones de nuestras miradas, movimiento de boca o cejas a través de las que se transmiten nuestras emociones”.

El psicólogo Paul Ekman ha estudiado a fondo la ciencia del comportamiento y el lenguaje no verbal de los individuos, que teóricamente serviría para explicar el comportamiento humano. Ekman y otros investigadores inciden en que las microexpresiones son universales y son fruto del movimiento muscular del rostro.

Hay una serie de emociones generales que nos dan cuenta de nuestro estado mental en cualquier circunstancia. El gesto nos puede manifestar la alegría y la tristeza, pero también el enfado, enojo y sorpresa. Basándonos en la teoría de algunos métodos artísticos de estudios de actores, es posible que el ser humano pueda trabajar las sensaciones y dominar el lenguaje no verbal.

Esto es difícil sin duda, ya que la palabra o la voz puede ser disimulada si se trabaja desde la foniatría, pero los gestos son involuntarios. Las emociones básicas responden a estímulos concretos desde la conversación, si somos sometidos a juicio, si alguien nos reprende por una actitud o estamos inseguros.

Las cejas, la caída del ojo, signos de expresión incontrolable. Boca, nariz, frente, orejas y pómulos en el centro de atención

Si observamos a una persona que está sometida a una situación tensa por cualquier circunstancia por la que atraviese, veremos como hay un leve elevamiento o bajada de cejas, o ceño fruncido, en pocos segundos. La cámara lenta nos dará claves de como ante una pregunta de un interlocutor las cejas y los ojos toman protagonismo. El párpado del ojo cae automáticamente ante la inseguridad o si se quiere ocultar la verdad. En otro escenario, la nariz arrugada viene a mostrarnos cierta picardía en la expresión o querer buscar la sonrisa en el contrario. Algunas personas mueven también sus orejas involuntariamente, suben o bajan ante el nerviosismo o la tensión incontrolada.

La frente se arruga y estira en función de la emoción que produce en la persona un hecho inesperado. Los pómulos también pueden moverse involuntariamente si no estamos seguros de lo que queremos decir. Y la boca nos dará las claves de la sensación de alegría, tristeza o media sonrisa que placer ante una situación positiva.

Trabaja tu lenguaje gestual y controla tus microexpresiones para obtener el mejor rencimiento. Breve manual de la expresión no verbal en 5 pasos

García Gómez, en su experiencia docente con grupos directivos en diversos colectivos, con responsables de áreas comerciales y estudiantes universitarios en general, considera fundamental trabajar de manera estratégica el lenguaje no verbal sin perder de vista el verbal, con la fuerza en la voz, los silencios y los registros que enriquecen la comunicación.

Planifica un tiempo diario para no hablar y expresar con gestos. Aprovecha este periodo vacacional para dedicar diez minutos diarios a ejercitar las expresiones de tu cuerpo y especialmente tu rostro. Ponte delante del espejo o de la cámara de tu móvil y realiza estos ejercicios:

  • Expresa con palabras como te sientes ahora: triste, alegre, decepcionado, con ansiedad. A continuación, esas mismas sensaciones las descubrirás ante la camara sin emitir sonidos, como en el cine mudo de Chaplin. Expresa la tristeza con la caída de ojos y boca fruncida, la alegría con ojos muy abiertos y decepción o ansiedad con la cabeza hacia abajo. Después somete tu ejercicio a examen con tu pareja o amigos y pregúntales que sensación han tenido con cada tramo de expresión. Te aseguro que te llevarás más de una sorpresa y de los errores aprenderás.

  • Practica el juego de mi “libro favorito”. Comunica a los demás sin palabras el contenido de un libro que te haya impactado. Tienes que hacer cinco muecas con la cabeza que nos den pistas del título de la obra. Te puedes ayudar del torso y las manos y escribir con un dedo en el aire el título de la obra. Espero que los demás acierten de qué libro se trata.

  • Prepara tu próxima comparecencia pública, reunión o charla familiar con 3 mensajes en clave de gestos. Escribe en un papel el resumen del próximo encuentro donde serás el centro de atracción y a continuación define con el gesto el motivo de esa reunión, conversación o encuentro. Tus interlocutores pueden actuar contigo y a la vez que expresas, ellos te pueden preguntar.

Estas sencillas pautas te ayudarán a trabajar tu desarrollo personal a través del manejo de los gestos y las mircroexpresiones. Si hay constancia y trabajo, se conseguirá dominar la situación, aunque es evidente que siempre hay un lugar para la improvisación que tanto puede enriquecer hablar en público. El arte de saber contar cosas que no están escritas obedece al manejo de la palabras y el gesto con naturalidad.

Julio García Gómez es docente de habilidades de expresión, liderazgo y motivación de la Fundación Casaverde y Fundación Economía y Salud. Miembro de la Asociación Nacional de Informadores de Salud ANIS.

Author

  • Julio García Gómez, experto en comunicación y lenguaje de la Fundación Casaverde, docente de Comunicación. Gestor de Talento y Orientador profesional,

Julio Garcia Gomez

Julio García Gómez, experto en comunicación y lenguaje de la Fundación Casaverde, docente de Comunicación. Gestor de Talento y Orientador profesional,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: DSAlicante.com.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

dsalicante.com 】» Este sitio web utiliza cookies para asegurarse de obtener la mejor experiencia en nuestro sitio web    Más información
Privacidad