La Vila Joiosa quiere dar un nuevo paso en la protección de una de sus celebraciones más reconocidas. El Ayuntamiento y la Asociación Santa Marta trabajan en la fase final del expediente para solicitar a la Generalitat Valenciana la declaración de Bien de Interés Cultural, BIC, para el Desembarco y la secuencia marítima de las fiestas de Moros y Cristianos en honor a Santa Marta.
Un reconocimiento para proteger la fiesta
La solicitud busca proteger y poner en valor los actos más vinculados al mar dentro de las fiestas vileras. El expediente incluiría celebraciones como el Alijo de Contrabandistas y Piratas, las Embajadas Contrabandista y Beduina, el Desembarco, la Reconquista y las tradicionales salvas a Santa Marta.
Según la información trasladada por los representantes municipales y festeros, el objetivo es reconocer la singularidad de una secuencia festiva que se desarrolla en primera línea de playa y que forma parte de la identidad cultural de La Vila Joiosa.
El Ayuntamiento y la Asociación Santa Marta prevén presentar el expediente ante Conselleria una vez se formalicen los apoyos necesarios. La intención es que la declaración pueda llegar incluso antes de la próxima edición de las fiestas, aunque el calendario definitivo dependerá de la tramitación administrativa.
El Desembarco, acto central de las fiestas
El Desembarco es el acto central de las Fiestas de Moros y Cristianos de La Vila Joiosa. La celebración conmemora la defensa de la ciudad frente a un ataque berberisco en 1538 y está declarada de Interés Turístico Internacional. Según la información municipal, las fiestas se celebran cada año entre el 24 y el 31 de julio.
Durante la madrugada del 28 de julio se recrea la llegada de las tropas moras a la playa. Los participantes, vestidos con indumentaria de época, representan el desembarco, el enfrentamiento con las tropas cristianas y la posterior victoria cristiana. La escena convierte el frente marítimo vilero en un espacio de representación histórica, pólvora, música y participación popular.
La Asociación Santa Marta, fundada en 1963, coordina las fiestas y agrupa a las compañías festeras que participan en los actos. La programación incluye desfiles, embajadas, actos religiosos y actividades culturales que vertebran una de las celebraciones más conocidas de la Marina Baixa.
Qué supondría ser Bien de Interés Cultural
La declaración BIC supondría reforzar la protección oficial de esta manifestación festiva y su valor patrimonial. También podría abrir la puerta a nuevas ayudas, mayor proyección cultural y una protección más sólida de los actos emblemáticos vinculados al mar.
El expediente se ha preparado durante más de un año y cuenta con documentación histórica, fotografías, informes y adhesiones de expertos y entidades culturales. Uno de los principales argumentos es que La Vila Joiosa no solo conserva desfiles y actos festeros, sino una secuencia marítima singular que se desarrolla en el mismo entorno donde se recrean los hechos históricos.
La posible declaración BIC situaría al Desembarco y a su secuencia marítima en un nivel superior de reconocimiento patrimonial. La propuesta aspira a sumarse al conjunto de celebraciones valencianas protegidas por su valor cultural, histórico y festivo.
Valor cultural, turístico y local
Para La Vila Joiosa, la protección del Desembarco no tendría solo una lectura festera. También supondría reforzar un atractivo turístico que cada verano atrae a vecinos, visitantes y amantes de los Moros y Cristianos. La combinación de historia, mar, pólvora, música y participación popular convierte esta fiesta en un elemento diferenciador dentro de la provincia de Alicante.
El reconocimiento también ayudaría a preservar la transmisión generacional de la fiesta. Las compañías, los cargos festeros, las bandas de música, los actos religiosos y la participación vecinal forman parte de un tejido social que se mantiene vivo durante todo el año.
La próxima fase será la presentación formal del expediente ante la Generalitat Valenciana. A partir de ahí, la administración autonómica deberá estudiar la documentación y resolver si concede la declaración de Bien de Interés Cultural. Mientras tanto, La Vila Joiosa prepara una nueva edición de sus fiestas con la vista puesta en un reconocimiento que reforzaría su valor patrimonial.









