La Policía Local de Mutxamel ha procedido al precinto de un centro de entrenamiento tipo crossfit que llevaba operando desde hace aproximadamente dos años sin contar con la preceptiva declaración de interés comunitario ni con la correspondiente licencia ambiental. El establecimiento, conocido como “El Coliseo”, desarrollaba su actividad en una nave situada en la partida de Benessiu.
La clausura se produjo este martes tras una larga secuencia de advertencias administrativas, denuncias vecinales e informes técnicos desfavorables que, según fuentes municipales, acreditaban la ausencia de la documentación obligatoria para este tipo de actividad deportiva.
El caso pone el foco, una vez más, en la importancia de la regulación urbanística y medioambiental en instalaciones deportivas ubicadas en suelo no urbano o en entornos con condiciones específicas de uso.
Dos años de actividad bajo denuncia y sin declaración de interés comunitario
Según la información recabada, el centro deportivo habría estado abierto al público durante dos años sin disponer de la declaración de interés comunitario, un requisito fundamental cuando se desarrolla una actividad de estas características fuera del núcleo urbano consolidado o en determinadas clasificaciones de suelo.
Durante ese periodo:
Se habrían presentado varias denuncias por parte de una vecina del municipio.
Se emitieron informes técnicos que advertían de la situación irregular.
Se instó al propietario a regularizar la actividad.
Se realizaron inspecciones, incluidas actuaciones de la Policía Autonómica.
Pese a estas advertencias, la actividad continuó desarrollándose hasta que finalmente se ejecutó el precinto.
Fuentes municipales han confirmado que, además de la falta de la declaración de interés comunitario, en la nave se habrían llevado a cabo obras sin la documentación administrativa preceptiva.
¿Qué es la declaración de interés comunitario y por qué es clave?
La declaración de interés comunitario es un instrumento urbanístico que permite autorizar actividades concretas en suelo no urbanizable o en determinadas zonas donde, en principio, no están permitidas ciertas explotaciones económicas sin una evaluación previa.
En el caso de instalaciones deportivas en naves industriales o zonas rurales, este trámite resulta esencial para:
Garantizar la compatibilidad del uso con el entorno.
Evaluar el impacto acústico y ambiental.
Comprobar la seguridad de las instalaciones.
Verificar que se cumplen las condiciones urbanísticas.
La ausencia de este documento puede suponer infracciones administrativas graves, sanciones económicas e incluso el cierre cautelar del establecimiento.
Denuncias vecinales y actuación institucional
El caso comenzó a ganar recorrido institucional a finales de 2023, cuando una vecina del municipio inició un periplo administrativo para denunciar que el centro operaba sin autorización.
La denunciante trasladó su preocupación:
Al Ayuntamiento de Mutxamel.
Al Síndic de Greuges.
A los cuerpos de inspección competentes.
Finalmente, la acumulación de informes y la persistencia de la irregularidad desembocaron en la intervención definitiva.
“Llevamos tiempo alertando de que algo no cuadraba. No se trata de ir contra el deporte, sino de que todos cumplamos las normas”, explica María L. (nombre ficticio), vecina afectada, en declaraciones exclusivas a DSAlicante.com.
Por su parte, otro residente de la zona señala:
“El problema no era solo el ruido, sino la sensación de que se estaba funcionando sin papeles mientras otros negocios sí cumplen con todos los requisitos”, comenta Antonio R., vecino de Benessiu.
Estas voces reflejan una tensión habitual en este tipo de conflictos: la convivencia entre la actividad económica y el cumplimiento estricto de la normativa.
Requerimientos al propietario y advertencias previas
Desde el consistorio se habría requerido en varias ocasiones al titular del centro que regularizara la situación administrativa. En estos requerimientos se advertía expresamente de la posible comisión de infracciones por carecer de la correspondiente licencia ambiental.
Entre las posibles irregularidades detectadas se encuentran:
Falta de licencia ambiental.
Ausencia de declaración de interés comunitario.
Obras ejecutadas sin autorización formal.
Continuidad de la actividad pese a informes desfavorables.
El procedimiento administrativo culminó con la orden de precinto ejecutada por la Policía Local.
Impacto para los usuarios del centro deportivo
El cierre ha generado sorpresa entre algunos clientes habituales del box de crossfit, que acudían regularmente a entrenar en las instalaciones.
Uno de ellos afirma:
“Entrenábamos aquí casi a diario. Nunca imaginamos que no estuviera todo en regla”, asegura Carlos M., usuario afectado.
Otra clienta añade:
“Es una pena, porque el ambiente era bueno. Pero entendemos que la normativa está para cumplirse”, señala Laura P. (anónima).
La situación deja en el aire el futuro del centro, que solo podría reabrir si logra regularizar completamente su situación administrativa y obtener todos los permisos exigidos por la normativa urbanística y medioambiental vigente.
Claves legales: ¿puede reabrir el centro?
En términos generales, para que una instalación deportiva clausurada por falta de licencia pueda retomar su actividad debe:
Solicitar y obtener la declaración de interés comunitario.
Tramitar la licencia ambiental correspondiente.
Adaptar las instalaciones a las exigencias técnicas.
Abonar posibles sanciones administrativas.
Superar las inspecciones pertinentes.
Sin estos pasos, la reapertura resultaría inviable desde el punto de vista legal.
Este caso también sirve de advertencia para otros establecimientos que operan en situaciones similares, especialmente en zonas periurbanas o en suelos con regulación específica.
Preguntas y respuestas sobre el precinto del crossfit en Mutxamel
¿Por qué se ha precintado el centro deportivo?
Porque llevaba funcionando sin la declaración de interés comunitario y sin la licencia ambiental obligatoria, pese a requerimientos previos para regularizar su situación.
¿Cuánto tiempo llevaba abierto?
Aproximadamente dos años, según las fuentes consultadas.
¿Puede volver a abrir?
Solo si cumple con todos los requisitos administrativos y obtiene los permisos correspondientes.
¿Qué papel han tenido las denuncias vecinales?
Han sido determinantes para activar inspecciones y acelerar el procedimiento administrativo.
¿Qué consecuencias puede tener para el propietario?
Podría enfrentarse a sanciones económicas y a la obligación de adaptar o cesar definitivamente la actividad si no logra regularizarla.
Un precedente que reabre el debate sobre el control urbanístico
El precinto del centro deportivo en Mutxamel no es un caso aislado dentro del ámbito de las actividades económicas en suelo con limitaciones urbanísticas. La proliferación de negocios en naves industriales o entornos rurales obliga a los ayuntamientos a extremar la vigilancia para garantizar que se cumplen todas las exigencias normativas.
Este episodio refuerza la idea de que el cumplimiento administrativo no es un mero trámite, sino una garantía de seguridad jurídica, convivencia vecinal y equidad empresarial.
Como ya adelantado DSAlicante hace unos años que esta pruebas eran las correctas a pesar que ellos nos decian que NO, el tiempo nos dio la razon de nuestra investigacion.











