La tarde del 22 de febrero, la Plaza de Toros de Alicante volvió a abrir sus puertas con motivo del V Certamen José María Manzanares. El evento, de entrada gratuita y protagonizado por alumnos de la escuela taurina, se desarrolló en un ambiente festivo y con presencia de aficionados que acudieron para apoyar a las jóvenes promesas del toreo.
Sin embargo, en el exterior del coso taurino, un grupo de activistas por la defensa animal protagonizó una concentración antitaurina para mostrar su rechazo al festejo.
“No hay cultura en el dolor”: el mensaje de los activistas
Los manifestantes expresaron su postura a través de consignas y declaraciones en las que denunciaban el sufrimiento animal asociado a este tipo de espectáculos.
“Una vez más, el sufrimiento se presenta como tradición. No hay cultura en el dolor. No hay arte en el miedo. No hay progreso en enseñar que la violencia puede vestirse de espectáculo y recibir aplausos”, manifestaron durante la concentración.
Según los activistas, en el interior de la plaza se habló de técnica y de ganaderías, pero se evitó abordar lo que consideran el aspecto fundamental del debate: el estrés, el miedo y el dolor que sufren los animales durante la lidia.
Críticas a la escuela taurina y a la normalización de la violencia
Los concentrados defendieron que la tradición no convierte automáticamente una práctica en ética. “La tradición solo la hace antigua. Las sociedades avanzan cuando se atreven a cuestionar aquello que siempre se dio por normal”, señalaron.
Además, criticaron que en las escuelas taurinas, a su juicio, se enseña a normalizar la violencia y el maltrato, presentando como espectáculo lo que consideran un acto de crueldad y sufrimiento.
Para este colectivo, el progreso social implica revisar las costumbres heredadas y decidir qué valores se quieren defender como sociedad. “El progreso no es conservarlo todo, sino tener el coraje de dejar atrás lo que ya no nos representa”, afirmaron.
Concentración sin comunicación previa en plazo
Según ha trascendido, la concentración no habría sido comunicada con el tiempo reglamentario a la Subdelegación del Gobierno. A pesar de ello, el grupo se reunió junto a la plaza y coreó consignas antitaurinas en voz alta durante el desarrollo del certamen.
La protesta se desarrolló sin incidentes reseñables, aunque evidenció, una vez más, la división social existente en torno a la tauromaquia.
Un debate social que sigue abierto en Alicante
Mientras dentro del coso taurino el público aplaudía las faenas de los novilleros en formación, en el exterior los activistas recordaban que, desde su perspectiva, los animales son sometidos a una situación de miedo y dolor para entretenimiento humano.
La jornada dejó patente que el debate sobre la tauromaquia continúa siendo un asunto sensible en Alicante, donde tradición y reivindicación social conviven cada vez que se celebra un festejo taurino.








