La periodista valenciana Maribel Vilaplana ha vuelto a la primera línea informativa tras difundir un comunicado en el que ofrece su versión más extensa y precisa sobre la polémica comida mantenida con el president de la Generalitat, Carlos Mazón, en el restaurante El Ventorro el mismo día en que la DANA golpeó a la Comunidad Valenciana.
Su relato, lejos de apaciguar la controversia, ha añadido nuevas aristas a un episodio que sigue generando debate político, mediático y social.
Una cronología cuestionada
Vilaplana asegura que la comida comenzó a las 15:00 horas y se prolongó hasta las 18:30 o incluso las 18:45, extendiéndose una hora más de lo que inicialmente había declarado su entorno, que habló de una finalización en torno a las 17:30 o 18:00 horas.
Esta nueva versión contradice, además, la cronología ofrecida por el propio equipo de Mazón, que siempre defendió que el president había regresado al Palau de la Generalitat sobre las 18:00 horas, aunque él mismo reconoció haber llegado al Cecopi a las 20:28.
La presión psicológica y las secuelas personales
En su comunicado, Vilaplana describe un escenario devastador en lo personal:
Afirma estar sometida a una presión insoportable.
Explica que actualmente recibe tratamiento psicológico tras ser diagnosticada con estrés postraumático.
Relata un ingreso hospitalario motivado por un shock nervioso tras el estallido de la polémica.
“Durante estos diez meses he vivido un acoso constante, insultos, burlas y un escrutinio injusto”, denuncia la periodista, que subraya que su Salud mental ha quedado gravemente dañada.
El trasfondo de la reunión: comunicación y televisión autonómica
La periodista sostiene que la invitación partió de Mazón con el objetivo de explorar vías de colaboración profesional. Entre las opciones que se plantearon se incluyó una candidatura a un cargo en la televisión autonómica, propuesta que Vilaplana rechazó tajantemente por convicción personal.
A partir de ahí, según relata, la conversación derivó en una suerte de consultoría en materia de comunicación, ámbito en el que acumula amplia experiencia.
Interrupciones y llamadas constantes
Vilaplana detalla que durante la comida el president recibió numerosas llamadas que interrumpieron la conversación. Sin embargo, aclara que nunca conoció el contenido de esas comunicaciones ni participó en ellas:
“Actué desde la discreción y el respeto que siempre me han caracterizado”, subraya.
El error de pedir silencio
Uno de los puntos más delicados de su confesión es la admisión de un “error”: pedir al president que no mencionara públicamente que había compartido mesa con ella.
“Me parecía profundamente injusto quedar vinculada a un episodio tan doloroso cuando no tuve ninguna responsabilidad. Pero ese silencio alimentó la especulación y desembocó en un acoso brutal”, lamenta.
Testimonios exclusivos para dsalicante.com
En exclusiva para este medio, varios ciudadanos han compartido sus impresiones sobre el caso:
“Creo que Maribel está pagando un precio injusto. Ella no tenía poder de decisión aquel día”, comenta Marta L., vecina de Alicante.
“La polémica ha eclipsado lo verdaderamente importante: qué se hizo y qué no se hizo durante la DANA”, añade Juan P., afectado por las inundaciones.
“La utilización política de su nombre demuestra que seguimos arrastrando mucho machismo en la esfera pública”, sostiene Clara G., profesora universitaria.
Estos testimonios refuerzan la idea de que la polémica ha ido más allá de los hechos concretos, convirtiéndose en un símbolo de tensiones políticas y sociales.
El factor de género en el debate público
En un pasaje especialmente duro, Vilaplana se pregunta si la situación habría sido igual en caso de que la reunión se hubiera producido entre Mazón y un hombre:
“¿Se habría generado el mismo morbo, las mismas insinuaciones y el mismo tono de juicio? La respuesta es clara: no”.
Denuncia así un enfoque “profundamente sexista” que, en su Opinión, ha distorsionado el relato y desviado la atención de lo realmente importante: la gestión de la emergencia y las responsabilidades políticas derivadas.
Cronológica de los hechos
Para facilitar la comprensión, presentamos una línea temporal simplificada:
| Hora aproximada | Hecho declarado por Vilaplana | Declaraciones previas / versión oficial |
|---|---|---|
| 15:00 | Inicio de la comida en El Ventorro | Coincide con lo conocido |
| 17:30 – 18:00 | Primera versión: finalización | Versión inicial de su entorno |
| 18:30 – 18:45 | Nueva versión: finalización real | Contradice versión oficial de Mazón |
| 20:28 | Llegada de Mazón al Cecopi | Confirmada por el propio president |
El reclamo final: respeto y responsabilidad
En la parte final de su comunicado, Vilaplana pide respeto hacia su persona, su familia y, sobre todo, hacia las víctimas de la DANA:
“No se puede construir un relato cargado de insinuaciones para distraer el foco de lo que realmente importa. A las víctimas les debemos sensatez y respeto”.
Conclusión: un caso que aún genera interrogantes
El testimonio de Maribel Vilaplana añade nuevas piezas a un rompecabezas que todavía no ha sido resuelto. La periodista, lejos de buscar protagonismo, asegura querer apartarse de la polémica y centrarse en su recuperación.
Sin embargo, sus palabras abren nuevos debates sobre la transparencia institucional, la gestión de emergencias y el tratamiento mediático de las Mujeres en la vida pública.
La historia, que comenzó como un simple encuentro en un restaurante, se ha convertido en un símbolo de las tensiones políticas y sociales que rodean a la Comunitat Valenciana.

Si tienes alguna información, foto o video interesante de tu municipio, puedes ponerte en contacto con DSAlicante.COM escribiendo un mensaje al correo info@dsalicante.com o vía WhatsApp a través del número 611 49 49 13
















Deja una respuesta